miércoles, 11 de marzo de 2009

Chile y Mendoza

El pasado miércoles 25 de febrero cruce la frontera hacia Chile, en donde pase una semana. El paso fronterizo de los libertadores estaba en medio de los Andes, rodeado de montañas.


Después de cruzar la frontera había una bajada espectacular.



Una vez en la capital, Santiago de Chile, me quede en un hostel bastante céntrico. Santiago tiene unos 6 millones de habitantes. Es una ciudad bastante moderna, quizás la mas moderna que he visto hasta ahora en Sudamérica, en donde el metro funciona muy bien, y esta bastante bien cuidado.

Cuando hice el tour al salar de Uyuni, al sur de Bolivia, conocí a Omar, un chileno, que vive en la capital. Al día siguiente quede con Omar y un amigo suyo, los cuales me llevaron a ver la ciudad

El primer sitio que me llevaron, fue el cerro de Santa Lucia, un pequeño monte que se encuentra en el centro de la ciudad, desde donde hay unas buenas vistas.


Otra parada fue el Museo Nacional de Historia, en donde se recoge la historia del país. Lo mejor era el amigo de Omar, que al parecer sabia bastante de historia del país, que parecía guía del museo.


En el patio del museo había un tractor de vapor, de principios del siglo pasado, que al parecer era de fabricación inglesa pero bueno.




Tras el museo nos fuimos a ver la casa de la moneda, lugar en donde se fabricaban las monedas. No se podía entrar porque al parecer había algún político por allí y lo habían cerrado al público.


Andando cerca de la casa de a moneda había un hombre con un carro lleno de cartones, al parecer de fabricación casera.


El la plaza de Armas estaba la catedral de Santiago.


Mucha gente se queja del edificio de cristal que han construido al lado de la catedral, que tapa la catedral y no esta acorde con la plaza.


Esa noche y la anterior fui a cenar con dos suizas muy majas que había conocido en el hostel, Desire y Sabrina.


El viernes por la mañana Omar y su amigo, me volvieron a llevar a recorrer la ciudad, los dos son estudiantes, y el curso todavía no había empezado para ellos. Otra parada fue el Museo Nacional deHistoria Natural, en donde se podía ver un esqueleto de una ballena.




Al parecer los búfalos no son muy originales de Chile pero bueno, allí tenían uno disecado.


Y el último museo en Santiago, y el mejor para mi fue el museo del Ferrocarril. En el se podían ver unas cuantas locomotoras a vapor construidas en su mayoría principios del siglo pasado.


En la siguiente foto se ve la locomotora a vapor más grande que había en el museo, con Omar y su amigo.


Esta locomotora fue construida en EEUU antes de la segunda guerra mundial. Con un peso de 220 toneladas, consumía por kilómetro, 34 kg de carbón y 302 litros de agua. Tenia una potencia de 2338 HP.

En el museo también había algún tren con vagones, a los que se podía subir y verlos por dentro.


El ferrocarril hoy en día esta casi muerto en Chile. Se dice que las empresas de autobuses tienen un poder bastante grande, a parte de que un pedido de trenes que se hizo a Europa, se mando con el ancho de vía equivocado y que los trenes llevan años parados.

El sábado 28 de febrero por la mediodía, me marche a Valparaíso, una ciudad costera al oeste de Santiago, como a unas 3 horas en bus. Por la tarde fui a dar una vuelta por el puerto, y por poco mas de 2€ podías dar una vuelta en barca. Creo que el lo único barato que he visto en Chile. Argentina y Chile, son con diferencia los dos países mas caros que he visitado hasta ahora, siendo Chile un poco mas caro. Por ejemplo una noche en un hostal en un dormitorio, es decir un cuarto con literas en donde duerme mas gente, en Bolivia puede salir unos 3€, y en Chile unos 12€.

Desde la barca se podían ver lobos marinos.


También nos acercaron a ver unos buques de guerra del ejercito chileno, cosa que no creo que sea muy legal, pero bueno.


Esa noche me quede en el hostel, ya que con la gente que allí había, compramos algo para comer y beber, y allí nos quedamos de charla.


El domingo por la mañana me volví a juntar con las suizas que había conocido en Santiago, y nos fuimos a recorrer un poco la ciudad. Valparaiso es una ciudad totalmente en cuesta. Prueba de ello es la cantidad de ascensores, como ellos les llaman, que hay por toda la ciudad. Puedes mirar una calle en el mapa y decir "si es justo la de al lado", y estar como a 50m mas arriba. Así que para eso tienen los ascensores.




Básicamente los ascensores son una vía como la del ferrocarril, muy inclinada, y una pequeña cabina arrastrada por un cable. Siempre hay dos cabinas, así mientras una sube la otra baja, haciendo de contrapeso una a la otra.


Los ascensores datan de mediados del siglo 19. Desde la parte alta de la ciudad se podían ver unas vistas increíbles.



Valparaíso hoy en día es considerado como patrimonio de la humanidad debido a su arquitectura, con casas de madera pintadas de colores, a distintas alturas entre si. Creo que es uno de los sitios en donde no me importaría vivir un tiempo.


En la parte alta de la ciudad se encontraba una cárcel abandonada la cual se podía ir a ver. Nos fuimos para allá, y cuando llegamos un hombre nos atendió en la puerta. El hombre se presento como Pedro, dijo que había sido condenado por hurto en varias ocasiones, habiendo pasado un total de 25 años de su vida encarcelado, de los cuales gran parte de ellos fue en la prisión que visitamos. La verdad es que no había una entrada en donde pagar ni nada, estaba todo muy abandonado y parecía que el único que allí estaba era ese hombre. Nos dijo que no nos podía enseñar la cárcel por el interior de los pabellones, porque estaba en muy mal estado, pero que nos la enseñaría por fuera. El hombre hablaba rápido, y en una jerga muy local, lo cual hacia muy difícil el entenderle.


En la foto se ve el patio de la cárcel, a Pedro, y las Suizas Sabrina y Desire. Pedro explicaba orgulloso, a su manera, como en el año 1993 se fugo de la cárcel. Por debajo de el patio, pasaba un túnel que los españoles construyeron muchos años atrás, para llegar a un polvorín, donde guardaban la pólvora para defender la ciudad de ataques de barcos. En esa época, cuando la cárcel estaba activa, el túnel era usado a modo de alcantarillado. El había trabajado en numerosas ocasiones restaurando el túnel, así que lo conocía bastante bien. Decía que 3 veces por semana les dejaban montar tiendas de campaña en el patio para estar con sus parejas, y él, montó la suya justo encima de donde pasaba el túnel, que se encontraba a unos 3 metros bajo el suelo. Desde la tienda, excavo un agujero que llegaba hasta el túnel, y el 21 de Abril de ese año se escapo con otros 15 presos. Era un poco complicado para mí entenderle, así que las suizas, que tenían un buen nivel de castellano, no pudieron entenderle nada.

En la siguiente foto se ve el cuartel en donde vivían los guardias y mandos de la prisión.





Era interesante la manera que contaba las cosas, como reviviendo las experiencias que tuvo en la cárcel. Por ejemplo nos enseño una celda de castigo en donde explicaba como era torturado por los guardias, y en donde pasaba 30 días aislado. El se metía dentro y daba vueltas alrededor de la celda, y decía "esto es lo único que podías hacer, dar vueltas". Se ponía desde dentro de la celda mirando por la ventana con rejas hacia una garita que había, en donde se supone que se ubicaba un guardia, y hacia como que le llamaba para que le abriese la puerta para ir al baño y actuaba como si el guarda le ignorase y tenia que mear en la pared, dentro de la celda.

Nos contaba como ahora trabajaba para la administración como guía de la cárcel y demás. Se reía cuando decía "antes me dedicaba a robar a los turistas y ahora les hago fotos con sus cámaras y se las devuelvo".

Tras un par de horas dando vueltas por la cárcel y contando historias, simplemente nos pidió una aportación por la visita y nos fuimos.

Esa mañana seguimos de turismo por la ciudad y nos fuimos a ver la casa del escritor Pablo Neruda, dicen que fue el quien puso a Chile en el mapa.


También fuimos a ver el Museo Naval, en donde había maquetas y recuerdos de las diferentes batallas navales que Chile ha sufrido. En el patio del museo se podían ver algunos torpedos.


Desde esta parte de la ciudad, había una vista de todo el puerto comercial de Valparaíso.


Después nos fuimos a ver los barcos de guerra, ya que nos habían dicho que hacían visitas guiadas. Al llegar a la garita de entrada le pregunte al guardia que si se podía entrar sin pasaporte, ya que se me había olvidado. El me respondió “Tu no puedes entrar ni con el ni sin el, extranjero”, y nada, jodete y vete.

Ese mismo día volví a coincidir con la Irlandesa Aoifa, con la cual había estado viajando anteriormente, ya que tras visitar el norte de Chile, se fue hasta Valparaíso. Así que nos fuimos a cenar.


El martes por la mañana me fui a visitar Viña del mar, que es una continuación de Valparaíso, pero mucho mas moderna y turística, en donde había grandes hoteles, playas y demás.


También había artistas haciendo figuras en la arena de la playa como este pulpo.


Fue una pena que el tiempo no acompañase ese día para ir a la playa, ya que estaba nublado y lloviendo. Llevaba varios meses sin ver una playa y justo cuando voy, hace malo. La verdad es que era más bonito Valparaíso que Viña del mar, aunque para los chilenos no sea así, ellos están muy orgullosos de tener una ciudad tan nueva, turística y moderna en la playa.


Tras despedirme de las Suizas y de Aoifa, el miércoles 4 de Marzo, tome un bus de vuelta a Mendoza, en Argentina.

Es curioso lo mal que se llevan los argentinos y chilenos, creo que su relación se empeoró por completo cuando los chilenos dieron apoyo logístico a las tropas inglesas en la guerra de las islas Malvinas, las cuales los argentinos querían recuperar, a principios de los ochenta, y fue un autentico fracaso para ellos. También hay redecillas en lo que concierne a las tierras del sur de Argentina, lo que es la patagonia.

El miércoles 4 de Marzo llegue de nuevo a Mendoza, tras cruzar los andes, por no se cuanteas veces en este viaje. El jueves hice un tour llamado "alta montaña" en donde te llevaban a la cordillera de los Andes.

La primera parada fue en un puente de piedra.


Después pasamos por la estación de esquí llamada “Penitentes”, la cual se encontraba cerrada, debido a que el verano esta todavía terminando en Argentina.


La siguiente parada fue el parque nacional del Aconcagua, desde el cual se veía la montaña Aconcagua, la mas alta de América, con sus 6958m. En la foto, es la que se ve al fondo con nieve.




En este verano argentino, han muerto 6 personas intentando escalarlo. Ha habido una victima muy polémica, se trataba de un guía al que otros 5 alpinistas intentaron recatar. Le ataron una cuerda a la cintura y lo arrastraban por la nieve para intentar llegar a una zona en la que les esperaría un helicóptero. Lo polémico es que las imágenes del guía en sus últimos momentos, agonizando, siendo arrastrado por la nieve, fueron grabadas por uno de los alpinistas, y mostradas en televisión. La familia denuncia que fue arrastrado como un perro y abandonado en la montaña. Guías experimentados defienden, de que esa manera es la única de transportar a un herido en condiciones extremas, ya que incluso los alpinistas que intentaban ayudar, estaban agotados, a menos de 20°C bajo cero y a varios miles de metros de altitud.

Otra parada fue el famoso monumento del "Cristo redentor", que se encuentra a más de 4000msnm, justo entre Chile y Argentina.


Fue colocado allí, en un punto limítrofe, a principios del siglo pasado, cuando se firmo un tratado de paz entre Chile y Argentina, como símbolo de unidad y paz. Desde allí arriba, había vistas de toda la cordillera. Incluso en esta época, se veía nieve en los sitios de sombra.



La última parada fue el puente del Inca. Un puente creado naturalmente, que se encuentra sobre unas aguas termales.


Los colores de las rocas, los generan los minerales que son depositados por las aguas termales que ascienden por la tierra hasta la superficie.

En una fuente termal cercana, los artesanos de la zona colocan objetos en el agua, para que se cubran de estos minerales y luego venderlos. Como se ve en la foto, colocan incluso zapatillas viejas, y las venden una vez cubiertas por completo de minerales.


El sábado una amiga de Claudia, Belén, consiguió unas entradas para la ceremonia de la reina de la vendimia, a un buen precio. En esta época de vendimia en Mendoza, y siendo la vinicultura, su mayor fuente de ingresos, se celebra la fiesta de la vendimia. En esta fiesta se elige a la reina de la vendimia. La provincia de Mendoza, tiene 19 departamentos, cada uno de ellos, excepto la capital, elige en ceremonias anteriores una reina, y después de las 18 diferentes reinas locales, se elige a “La Reina de la Vendimia” en esta ceremonia. Vamos que como buenos argentinos les gusta mezclar la carne con el vino.

Esta ceremonia dura varias horas, con un gran espectáculo de música y danzas locales, y de diferentes países sudamericanos.


Al parecer según decían, entre la gente de las gradas y la que se sube a un monte cercano, habría unas 40.000 personas presenciando la ceremonia.



Tras todas las actuaciones, se hicieron las votaciones de la reina.



La ganadora, fue la del departamento de San Martín, la que arraso en las votaciones. Es la cuarta, empezando por la derecha. La foto no se ve muy bien, ya que estaba oscuro y nos encontrábamos un poco lejos.



El domingo por la noche, volví a quedar para cenar con Aoifa, ya que iba a pasar un par de días en Mendoza y despues se marchaba hacia el sur de Argentina, y otra vez, esta vez por ultima vez, ya que no coincidiremos mas en el viaje, me volví a despedir de ella.

El lunes por la tarde, tras despedirme de Claudia y su amiga Belén, cogí un autobús a Buenos Aires. Las 13 Ultimas horas de autobús de mi viaje, ya que es mi ultima parada.